Historia

I.- Hacia una nueva ilusión

Nuestra escuela, sin lugar a dudas, debe llevar la distinción de ser la primera fundada en el s. XX en Granada. La matrícula se abrió el 1 de enero de 1901, asistiendo 77 niñas y párvulos. Los comienzos no fueron nada fáciles y hasta peligró en multitud de ocasiones este proyecto.

iglesiaysecundEn este tiempo aparecerán tres personajes que contribuirán a regenerar económica, social, cultural y espiritualmente a la gente del paupérrimo barrio de Quinta Alegre. Estos fueron D. José Moreno Mazón, Arzobispo de Granada, D. Gustavo Gallardo García, banquero establecido en la ciudad sobre 1894-97 y D. Andrés Manjón y Manjón, sacerdote fundador del Ave María. El primero tenía en mente construir una iglesia desde hacía tiempo en el barrio; el segundo contribuiría económicamente con el proyecto al tener las mismas pretensiones y el último, eslabón entre ambos, anhelaba construir escuelas al amparo de la misma.

D. Gustavo Gallardo recibe una donación de su cuñado, D. Manuel Rodríguez Acosta de Palacios, dueño de un terreno en el Camino de Huétor de 15.750 m2, del que se segrega una parcela de 3.150m2 formando una silueta peculiar en trapezoide y sembrada de trigo con varios árboles frutales.

El 25 de marzo de 1898 se bendice el terreno, trazando lo que ocuparían iglesia y escuelas. En el centro del haza de referencia había un altar con un cromo de la Virgen de Montserrat.

El día 11 de abril de 1898 se cerca el terreno y comienza la obra y el malestar social que subyace en el barrio emerge. El hambre es el más grave acontecimiento que trae consigo la guerra colonial. Son momentos difíciles para financiar la construcción de la iglesia por parte del Arzobispo, que cede y agradece a D. Gustavo que se haga cargo íntegramente de la misma.

II.- El Ave María en la Quinta Alegre

D. Andrés no recibe ninguna ayuda económica para construir escuelas hasta el año 1900. A iniciativa de la Sociedad Económica de Amigos del País, promotora de actos, concursos y conmemoraciones para la mejora de la ciudad, se le concede a D. Andrés Manjón el premio a la Virtud. Además le darían lo que se obtuviera de la rifa de un objeto donado por S.M. la Reina a las Escuelas del Ave María. Obtuvieron unas 4.500 pesetas, que D. Andrés destinaría a las Escuelas a las que él llamo “de Montserrat o Quinta Alegre”.

mapaantiguoEn un principio, el proyecto de comienzo de las obras establecía la primavera de 1901 como fecha de inicio, pasado el invierno, y debían terminar en octubre, al comenzar el nuevo curso. Es tal la ilusión con la cual acomete D. Andrés esta fundación que incluso se permite, como refleja en su Diario, una locura. Este proceder viene acompañado de un suceso muy parecido al que en 1888 ocurriera en el barrio sacromontano. En aquel suceso fue la Maestra Migas la inspiración de la Colonia Escolar del camino del Sacromonte. En las de la Quinta Alegre fue una señora que un día visitó aquellos cármenes. Había venido desde Navarra a Granada con ánimo de dedicarse a la enseñanza gratuita de los pobres. Esta decisión pareció a D. Andrés viable, pues sería persona culta al ser maestra jubilada. Como en otros hechos, se muestra cauteloso y pide informes que no llegaron y de los que dispuso eran ambiguos. Como ocurriera con la Maestra Migas, no se sabe a ciencia cierta por qué, ésta desapareció. No obstante, Dª. Claudia Zugasti Ychaso sería el instrumento providencial para que se abriera la escuela de la Quinta Alegre el primer día del s. XX.

Enero no era el mes más propicio para comenzar las clases al aire libre. Se necesitaba un local donde cobijar a los futuros alumnos del colegio. D. Andrés pide licencia a D. Gustavo Gallardo para instalar la Escuela en la iglesia, hasta que ésta se consagre. Ya con el permiso y la iglesia convertida en primera clase se inaugura la tercera Colonia escolar del Ave María en la capital. Se cantó alrededor del edificio el Santísimo Rosario y se explicó lo que significaban las palabras doradas que aparecen en el crucero de la iglesia.

ninosiglesiaSería un colegio en su comienzo de niñas y párvulos, pues cerca estaba el Colegio de los Escolapios, donde podían ir los niños.

D. Andrés Manjón acude a las primeras maestras salidas del Ave María, Dª Magdalena Martín Baena y Dª Ángeles Rodríguez Sánchez, alumnas formadas por él y sus colaboradores para hacerse cargo de la escuela. El Director Espiritual de las mismas hasta 1919 sería D. Manuel Jiménez Vergara, capellán de la iglesia.

El día 4 de enero comenzaron las obras siendo encargadas las mismas a D. Alfonso Castellón Arroyar, que estará bajo la dirección del arquitecto D. Juan Montserrat. Varios fueron los benefactores que aportaron lo necesario. El Sr. Oliveras, la familia Rodríguez Acosta, Emilio Moré y, en definitiva, toda Granada, admiradora de la fundación avemariana.

III.- D. Andrés y los obispos del Ave María

El 12 de junio de 1901 se bendicen e inauguran oficialmente las Escuelas.

comunionUna de las consecuencias que trajo consigo la edificación de la iglesia y las Escuelas fue la mejora social del barrio con la construcción de aceras de porland, fuente pública, casas de campo, la llegada del tranvía y una base para la cultura y la formación.

A finales de 1904 se inaugura una clase para adultos.

Es destacable el interés mostrado por las religiosas del Sagrado Corazón de querer comprar las escuelas al Ave María (1905). Anteriormente solicitaron a D. Gustavo Gallardo que les cediese el terreno destinado a escuelas ante la escasez económica del Ave María, frenado por la decisión del Arzobispo de Granada (1900).

En marzo de 1906 se amplían las clases a cuatro, dos de niñas y dos de niños párvulos, encargándose de ellas a Dª Dolores Fernández, directora de esta Colonia escolar.

Se instala en el colegio un pilar con depósito de agua y grifos que costará mil reales y es notable la abundancia de uvas de sus parrales.

Dos fechas al año serán importantes en estas Escuelas: la celebración de las festividades de Nª Sª de Montserrat y la de san Blas.

comunionpatioEn 1923 se cerrará la primera etapa histórica del Ave María con el fallecimiento de D. Andrés Manjón y Manjón. Sus escuelas continuarán bajo la dirección de D. Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix, y D. Diego Ventaja Milán, obispo de Almería. Ambos eran estrechos colaboradores de D. Andrés y seguirían su método y formas de enseñar hasta 1936.

En esta época siguen saliendo los niños del Ave María a cantar el Stº Rosario por el barrio, asistiendo a la procesión de Nª Sª de las Angustias. Se distribuyen premios, se amplían las clases de adultos, se realizan comuniones bajo la atenta mirada del nuevo capellán-director de Montserrat –hasta 1942- D. Manuel Mariscal de la Rosa.

IV.- La ampliación del sueño

El 21 de septiembre de 1946 se cede una parcela de 1.000 m2 para ampliar la Colonia de Montserrat, pertenecientes a Dª Angustias López de la Cámara y Rodríguez y su esposo D. Francisco Echevarría.

escudocent1El Patronato del Ave María decide construir un pabellón con dos clases amplias, un mapa de España en el suelo con sus regiones y sus mares, y otro de Palestina con una cruz monumental. También se colocará un precioso “sistema planetario” para que los niños aprendan. El día 27 de abril, día de Nª Sª de Montserrat, fue bendecido por el Ilmo. Vicario General D. Paulino Cobos.

D. Pedro Manjón Lastra vivió en el Ave María de la Quinta desde 1945 hasta 1963 y será el que cerrará el tercer periodo desde sus inicios. De este personaje hay que señalar su tremenda humanidad y sus campañas del “potajito” y “milloncejo”.

Por los años 50, Quinta Alegre se irá transformando con la construcción de viviendas, apareciendo lo que hoy conocemos como “Barrio de Cervantes”. Este aumento de casas traerá consigo una crecimiento de la población de la zona y la construcción de un nuevo edificio destinado a la educación.

En los años 70 D. José Montero Vives, Director General de las Escuelas del Ave María, será el encargado de pedir subvenciones, planos y licencias para que lleve a cabo el edificio que en la actualidad se dedica a Educación Primaria. El nuevo edificio será proyectado por el arquitecto D. José García Nieto Gascón, pero por causa de la construcción del edificio, el mapa y parte de algún pabellón escolar serán enterrados o destruidos.

Nuestro colegio conserva como blasón nobiliario el nombre del que fue barrio de Quinta Alegre y puede considerarse de hecho parte histórica del mismo.

En la actualidad, el centro sigue la doctrina manjoniana adaptándose a las nuevas corrientes educativas y a las necesidades que nuestra sociedad en continua evolución y cambio le requieren.